viernes, 19 de febrero de 2016

"Private dances" de Jorge Holguín Uribe



PRIVATE DANCES
Jorge Holguín Uribe

Prefiero la incertidumbre de una ilusión que la certeza de una traición

Día 1  (Ritual acumulativo) Lunes

Haga un movimiento inútil tan pronto salga de la cama. Este se llamará movimiento A. Deberá ser inmediato.
Haga otro movimiento innecesario al atravesar la puerta de su alcoba. Este se llamará movimiento B. Haga consecutivamente A y B. No lo piense.
Haga un pequeño gesto cuando  salga a la calle. Este se llamará movimiento C.
A las doce del día diga cualquier palabra que se le venga a la mente. Debe ser a las doce en punto y con espontaneidad. Esto se llamara movimiento D.
Después del almuerzo repita cuidadosa mente los movimientos A, B, C, D.
Al atardecer, haga un movimiento que este relacionado con la palabra dicha a las 12 del día. Esto se llamara movimiento E.
La secesión de movimientos conformara un ritual acumulativo que se debe llevar a cabo en la cocina, así:

1-      A. AB-ABC-ABCD-ABCDE.
2-      A. B. AA-B-AAA-B-AAAA-B-AAA. C-AA-C-A
3-      EE. D. AA-E: BB. E. EC. E. DD.    
4-      A. AB. ABC. ABCD-AD. D. ABCDE
5-      A B C D E D C B A.

Fácil; verdad, no tema mirar las instrucciones. Todos lo hacemos crescendo- diminuendo.

Lectura recomendada> Aritmética de Bruño




 

 

Día 2 (Danza del alphabeto) Martes


Cada una de las letras del alfabeto corresponde a un movimiento:
A  Arquéese hacia atrás
B   Bostece.
C    Corra.
D    Dóblese y desdóblese.
E     Estire hacia arriba.
F     Fije su mirada al frente.
G    Gatee.
H    Hale su pelo (Si lo tiene)
I      Improvise lo que quiere.
J      Juegue con los dedos.
K    Levante un kilo de peso.
L     Levite.
M    Manos arriba y marche.
N    Niegue con la cabeza.

O     Ondule.

P     Patee.

Q     Quieto, quieto.

R     Ríase.

S      Silbe y salte.

T     Tuérzase hacia un lado y tosa.

U    Una los dedos.

V    Vibre.

W    Tomo un sorbo de whisky.

X    Toque xilófono en sus dientes.

Y    Yérgase.

Z     Zapatee en ziq-zaq.

Tome un lápiz y escriba su nombre.
El ritual para hoy se realiza así.
Deletree su nombre haciendo el movimiento que corresponde a cada letra.
A continuación deletree su nombre en reversa realizando el movimiento que corresponde a cada letra.
¿Cómo va su coordinación?
No tenemos la culpa de que su nombre sea tan difícil de deletrear.
Para la próxima ocasión podrá cambiarlo por un nombre que implique movimientos que le queden más fáciles.
Lectura recomendada :  “La alegría de leer”


Día 3 (Ritos al azar) Miércoles

Recorte los trozos de papel que aparecen delante o hágalos si no quiere tirarse el libro.
Revuélvalos dentro de un sombrero (de copa, preferentemente, hable con un mago si no lo tiene).
Ahora prepárese para el ritual al azar. Saque un papelito y siga las instrucciones. Ponga un poco de música y repita el movimiento. Al son de la música. Añada las variaciones que crea convenientes. Cambie de ritmo.
Música recomendada:  Bach en jazz.
Tome al azar un libro de su biblioteca, póngalo debajo del almanaque (osmosis).
Abra la Biblia al azar. Abra el I ching al azar. Compare los textos no deje nada al azar. Piense en Murphy y sus leyes, porque “ Si algo puede salir mal ira mal” y necesitamos que vaya  bien.

Aplauda
Golpee su frente con la mano derecha
Junte los talones
Aletee con sus brazos (sin volar)
Contraiga el estomago
Repita el movimiento anterior
Inclínese hacia delante
Agarre sus manos
Patee con el pie derecho
Doble las piernas
Haga un circulo con la cabeza
Junte los codos (hasta que se toquen)
Agarre su pie izquierdo
Cierre el ojo derecho (el derecho)
Parpadee el ojo izquierdo (el otro)
Deje caer su cabeza (no del todo)
Ponga las manos el las rodillas (suyas)
Levante los hombros (que le importa?)
Quítese el zapato izquierdo (si lo tiene, y  sino, póngaselo)
Salte
Diga: “al azar”





















Día  4 (Tiempo del ayer) Jueves



Por la mañana:
Saque su ropa más vieja y escoja la que quede mas pequeña ( o mas grande si fuese gordito)

Por la tarde:
Piense en algo que hacia cuando estaba chiquito y que era considerado malo. Ahora, hágalo dos veces. Tres veces si era muy malo.

Al anochecer:
Haga muecas frente al espejo.

Antes de irse a la cama:
Cante las cinco primeras palabras de la canción que  cantó esta mañana y duérmase antes de terminarla.
Si siente ganas de desobedecer, hágalo, al fin y al cabo hoy el día del “niño” tonto”. Ahora que tiene permiso de desobedecer. ¿No quiere hacer?.
¡Qué vida!. Reflexione sobre eso.
Lecturas recomendadas. “En busca del tiempo perdido” (Marcel Proust), comience ya, son 20 tomos: Tintín Herge.


Día 5 (Sentido de la dirección) Viernes


A Escriba los números que aparecen en su dirección.(Por ejemplo: Corrientes 348, segundo piso. Ascensor. El número  sería:  3482.
El código que se ofrece a continuación asigna un número a cada parte del cuerpo. Una aproximadamente la parte que corresponde al primer numero a la parte del cuerpo que corresponde al segundo numero; una o aproxime- según sus posibilidades-esta segunda parte con la tercera y  así sucesivamente.

                                                                                                                                                                                                                                      
1        Centro del plexo solar.
2         Frente.
3         Pie derecho.
4        Pie izquierdo.
5        Hombro derecho.
6        Hombro izquierdo.
7        Mano derecha.
8        Mano izquierda.
9        Cadera derecha.
0        Cadera izquierda.   

Ejemplo 3482.
Con el pie derecho toque el pie izquierdo, con el pie izquierdo la mano izquierda y con esta al frente, rítmicamente y al compás de su música favorita. Repita.

B  Puede hacerse este juego en grupo, pero aténgase a las consecuencias.
C  Envíe por correo un sobre vacío.
     Ponga bien la dirección.
     No olvide leer la carta cuando llegue.                                                                            
Lectura recomendada. “Cartas”  de Mm. de Sevignee.

Día 6 (Danza de segunda mano) Sábado

Para hoy se necesitan: una pequeña talega de papel y un billete de mil pesos.
Parte primera:
Vaya a una tienda de segunda mano, a una prendería o a una caseta de la  13 y compre algo que le guste por $1000 o menos. Fíjese muy bien en las  características del objeto 1: color, 2: forma, 3: tamaño, 4: textura, 5: usos.
(No mire la segunda parte ni tampoco las siguientes 3a, 4a, 5ª.)

Parte segunda:
Vaya a un parqueadero y haga una danza mímica o sea de pequeños movimientos, inspiradas en las características en el objeto adquirido.

Parte tercera:
Anote lo que el objeto adquirido lo hace sentir y pensar, emociones e ideas (No sea tímido)

Parte cuarta:
Meta el objeto dentro de la talega de papel y bótelo a la basura

Parte quinta
Realice una danza basada en las historias y filosofías inspiradas por el objeto. Esta debe ser un poco como una danza funeral en la cual se le hace  homenaje al objeto escogido: vístase de negro y lleve una vela en su mano.
Ponga un bolero viejo (Ojala en 78 revoluciones por minuto) y vayase a  dormir leyendo la “Parábola del retorno” (Barba Jacob).

Recuerde el séptimo día es libre. (Ver génesis: “El séptimo…. descanso”.)


Día 8 (Ceremonia de la comida) Lunes

       
Cómase una banana con su desayuno –no piense en lo micos- , tome conciencia de cómo se la come. Ahora póngase la cáscara sobre la cabeza, a manera de sombrero, mientras lava los platos. Luego despunte la banana mientras hace una pregunta, si sale, y la respuesta es si.
Al almuerzo realice las siguientes acciones mientras come:
1-Use diferentes caminos para llevar el tenedor del plato a la boca (No saque los ojos del vecino).
2-Mueva la cabeza hacia los lados mientras mastica.
3-Cámbiese de puesto en la mesa (Desplace amiga o suegra).
4-Diga buen apetito.
5-Levántese y de una vuelta entera lenta, como si estuviera buscando a alguien
6-Ponga un poco de sal en su meñique izquierdo y un poco de azúcar en el derecho; pruebe los dos sabores al tiempo (¿Qué tal?)
8-Deje caer su servilleta al suelo y recójala lentamente mientras observa los tobillos de los demás.
Y no me diga que salte el siete. El 7 dice: tome un pescado fresco de la nevera o de la pecera, sino tiene nevera o pecera llame a un amigo y póngaselo en la cabeza (el pescado).
Debe tener un libro de cocina, lea las recetas de pescado y mañana podrá hacer uno con su victima.
Libro recomendado: “Los hombres en la cocina”. Fundación Niño Jesús Bogotá 1988.


Día 9 (Ritual del fisgoneo) Martes

Use anteojos negros.
En la mañana, siga en la calle a alguien por tanto tiempo como pueda sin meterse en líos. No es necesario que vea la cara de la persona, pero sígala en el bus, entre detrás de ella al restaurante, etc.
Tómele algunas fotos sin preocuparse por la técnica fotografica.
A la hora del almuerzo, coma con los ojos cerrados y haga trampita.
Después de almorzar imite a alguien que va por la calle.
Por la tarde haga una llamada telefónica y cuelgue sin hablar.
Al crepúsculo, observe desde su ventana lo que sucede afuera.
Hágase un sucinto traje de espía con periódicos viejos. Póngase el traje y muévase como la gente que va por la calle. Quítese el traje de espía y no dude en quitarse los ante ojos negros antes de meterse en la cama. Felices sueños con sherlok Holmes y  su querido Watson, o con Mata Hari si lo prefiere.
¿Sabe la historia de Mata Hari? Por que no me diga que no sabe la historia de Conan Doyle: encienda una pipa y use una gorra, inspírese.
Pero si no sabe la historia de la espía, ahí va: Mata Hari: Margaretha Zeile se puso un nombre malayo que significa “OJO DEL DÍA”. Bailarina desnudista (además) muy inteligente. Era holandesa y espiaba para los aliados en la guerra del 14; sospecharon que tambien espiaba a los alemanes por lo cual los franceses la condenaron a muerte y la hicieron pagar sus propios jueces.
Tenia 35 años; cuando iba a morir se arreglo el peinado mirándose en la daga de su verdugo.
Conclusión: Cuídese.


Día 10 (Danza propia) Miércoles


Invente su propio ritual.
Escríbalo aquí.

Titulo:
Procedimiento:
Conclusión:
Comentarios:

Nota: si su ritual resulta un poco erótico es que usted tiene hambre.
Recuerde: nunca se puede ir al mercado sin haber almorzado.
Haga su lista de necesidades básicas.
Lea a Maslow (su pirámide)
Pida por teléfono un video Nureyev o Barishnikov.


Dia 11 (Juego del teléfono) Jueves

Escriba su número de teléfono de acuerdo con el siguiente código:
0-       Corra haciendo un pequeño círculo
1-       Cubra su cara con las manos
2-       Deténgase por dos segundos, cuente 1001, 1002. 1003…
3-       Salte en ambos pies
4-       Señale un árbol con los dedos de su mano izquierda (puede ser de plástico)
5-       Touqe el piso con sus manos. Se permite doblar las rodillas
6-       Diga seissssss
7-       Inclínese hacia adelante pero mantenga la espalda recta
8-       Camine haciendo un ocho en el piso con sus pasos
9-       Diga nueve ( o seis más tres)
Dese cuenta de que la vida no es tan estricta como parece.
A la hora del crepúsculo, después de encender tantas velas como dígitos tenga su número telefónico y de quemar el incienso correspondiente a su signo; usándolos dígitos de su teléfono y el código dado arriba…..lleve a cabo la danza del teléfono mientras escucha el sonido de ocupado obtenido después de llamarse usted mismo.
Alármese si le contestan
Ponga el directorio telefónico bajo la cama (uno nunca sabe)

Día 12 (Ritmo de la actualidad) Viernes

Durante el día:
Use ropa de última moda
Compre el periódico y lea las últimas noticias

Por la tarde:
Entre en un ropero y realice una danza mínima (recuerde que son gestos pequeños)
Ahora realícela en un baño, puede usar agua, jabón y papel como utilería

Por la noche:
Repita el baile en su sala mientras escucha las noticias en la radio o en la televisión

No olvide anotar la fecha y dormirse soñando con el presente.

Lectura recomendada: “Viva aquí y ahora” de Ram Dass


Día 13(Sombras chinas) Sábado


Esta vez necesitará un poco de dinero.
1-      Deje su ropa en la mejor lavandería
2-      Recorra los restaurantes chinos de la ciudad, decida cuál de todos se ve más chinesco. Anote la dirección
3-       Tome un directorio telefónico y busque un nombre chino: Wang, Kung, Tang (No valen Pilar Hung, el arquitecto Hoshino, ni Mao Tse Tung)
4-       Localice un almacén donde vendan objetos chinos. Vaya y visítelo
5-       Tome en sus manos los objetos y obsérvelos bien; lea a que dinastía pertenecen (¿Cómo está su lectura de los signos chinos?)
6-       Vaya al supermercado y compre un talego de galletitas de la fortuna
7-       Coma una, lea el mensaje e invente una danza imperceptible inspirada en ella. Esta danza debe hacerse a la salida del mercado y no debe llamar la atención.
8-       Al llegar a la casa, dé cuatropasos y diga: “No chen-kuan”; dé otros cuatro pasos y exclame: “Cheng-chien-ming, tiao-te-yi”. Ahora dé ocho pasos rápido y grite: “Shachiang”. Para terminar, incline su cuerpo hacia adelante mientras cruza los brazos sobre el pecho (No se moleste en buscar el significado de las palabras en su diccionario chino de batalla)
9-       Pida comida china a su casa, olvide los escrúpulos y compártala con su mejor amigo o amiga. Sirva un buen té.
10-   Para terminar coman las galletitas de la fortuna y escríbanse una carta el uno al otro utilizando los mensajitos y pegándolos en una hoja en blanco.
11-   Antes de dormir lea cualquier texto de Lin Yu Tang, amanecerá con los ojos oblicuos

Lectura recomendada: “La importancia de vivir” de Lin Yutang


Día 14 – Descanso

Día 15 (Contrastes) Lunes

Hoy vístase con colores fuertemente contrastantes, no le de pena y no olvide las medias naranja.
Mientras va caminando por la calle observe personas con características llamativas: muy gordo, flacuchento, alto, enano, lento, veloz.
Si ve a una persona gorda caminando lentamente comience usted a caminar velozmente y muy erguido.
Si ve a un niño, camine como un viejo, arrastre los pies, agáchese.
Si ve a un viejo, camine ágil como un niño, salte
Si ve a un barrigón, comprima su estómago (¿No lo hace usted siempre?)
Almuerce unas viandas de colores vivos y si toma café no le revuelva la crema ¿Lindo?
Ya en la casa, recuerde las actividades que desarrollo en la calle
Repítalas, ojalé en el orden en que las hizo
Antes de irse a la cama, lávese la cara con toallitas de colores diferentes y ponga agua caliente en la mejilla izquierda y agua fría en la mejilla derecha.
Duerma con los pies sobre la almohada. Si no es capaz, duerma con la cabeza donde acostumbra a poner los pies aunque le toque destender toda la cama. Dígale a su media naranja que colabore.
Antes de dormir hojee “Contrapunto” de Aldous Huxley  o “Reptil en el tiempo” de María. Elena. Uribe de Estrada.

Día 16 (Recreo de la zona postal) Martes

Escriba el lugar donde vive (Norte, sur, etc.) si vive en la ciudad. Si está en Bogotá escriba D. C. y añada el número de la zona. Si está en un pueblo escriba el nombre y en que kilómetro queda.
Ahora combine las instrucciones dadas para la danza del alfabeto y la del teléfono. Dese cuenta de que los movimientos más marcados son los de las letras y los más sensuales son los de los números. (No haga trampa añadiendo números innecesarios) Repítalo unas cinco veces. Si usted siente que tiene que usar un disfraz para esta danza, póngase una estampilla en la frente.
Película recomendada para antes de dormir: “El cartero llama dos veces” preferiblemente la versión de Bob Rafelson
Y póngale cuidado a la puerta.


Día 17 (Escuelas de baile) Miércoles

En la mañana:
Busque en el directorio telefónico (Se le recomendó tenerlo bajo la cama) cuántas escuelas de baile hay en la ciudad.
Si no hay, escriba a mano una en el directorio, la suya propia en la que usted mismo ha enseñado y aprendido durante estos días. En el curso del día ejecute los siguientes bailes:

Mumba                                                                      Fixtreat

Mango

Fix treat






Cha cha cha


Día 18 (Movimiento lento) Jueves

Parte 1:
Consta de cinco actividades hechas en cámara lenta.
Escoja cinco actividades que desee llevar a cabo y hágalas con movimientos pensados. Ejemplos:
1-       Tomar sesenta segundos para abrir la puerta
2-       Tomar diez segundos para levantar el tenedor
3-       Hacer el nudo de la corbata bien despacio
4-       Amarrarse los zapatos más despacio aún
5-       Ponerse los anteojos bien despacio
Por la tarde:
Escribir las cinco actividades que hizo lentamente
1-
2-
3-
4-
5-

Parte 2:
Busque la palabra lento en el diccionario y escriba la definición en un papelito con su mejor letra.
(Tenga cuidado de no botar su colección de papelitos) Al ir a acostarse piense cómo se sintió mientras realizaba movimientos comunes y corrientes con la lentitud que implica pensar en ellos o viceversa.

Lectura recomendada: “Retrato del artista adolescente” de James Joyce o “Ulises” si está más lanzado y lo dejan en su casa.

Día 19 (Juego del equilibrio) Viernes

En la mañana:
Párese en un pie (patasola) mientras hace y toma el desayuno en el poyo de la cocina. Luego “arrecuéstese” contra la pared mientras se lava los dientes. Conscientemente pase el peso de uno a otro pie mientras espera el ascensor o el bus.

Al almuerzo:
Balanceé el tenedor cuidadosamente sobre el dedo índice durante cinco segundos. Haga una torre perfecta con el salero y el pimentero. Por la tarde vaya a un lugar público y discretamente gire sobre su talón izquierdo dando media vuelta, vuelta entera, remolino, torbellino, etc….

Por la noche en casa:
Lleve a cabo el número del equilibrio al son del jazz (de     New Orleans, de Artie Shaw o de Glenn Miller). Está prohibido usar música china porque facilitaría demasiado el ejercicio, sin embargo puede pensar en el Circo de Pekin.
El número del equilibrio consiste en  ensayar balancearse en  una silla o en un banco (alto para los más atrevidos). Comenzar “arrecostándose” contra el asiento, luego sentarse y levantar los pies del suelo.
Pararse sobre el asiento con un pie en el aire.
Sentarse al lado sobre una cadera con el cuerpo horizontal, etc.
Repetir todos los actos con el directorio telefónico sobre la cabeza. A continuación sostener el asiento (vacío), levantar el directorio con la otra mano. Sacar la lengua.
No olvidar apagar el aparato de sonido al terminar el ejercicio.
Lectura recomendada: “Su presupuesto familiar”


Día 20 (Ritual italiano) Sábado

Use en su ropa algo que tenga rojo, verde y blanco.
Ordene un “espresso”
Bébalo muy lentamente, haga cara de Mastroianni de vacaciones en Sicilia.
Piense en Sophia (Loren) y sus años redondos (o viceversa).
Vaya a una zapatería, mire cuál par llama la atención por cómodo o por bonito, imagine que es suyo y dese una vuelta no menor de un minuto por el almacén.
Deténgase en actitud por algunos segundos. Actitud es una posición que según Carlo Blasi, el maestro del Siglo XIX, copia la famosa estatua del Mercurio de Bolonia. Se puede dominar esta actitud si se cumplen las siguientes instrucciones:

Una de las piernas se levanta hacia atrás con la cadera horizontal al tronco yu la pantorrilla doblada formando ángulo recto con la cadera. El cuerpo debe estar mirando hacia el sur (en ningún caso hacia el sudoeste) con la cabeza ¾ de perfil, según la regla de oro. El brazo que corresponde a la pierna de soporte se extiende hacia un lado, el otro brazo debe estar sobre la cabeza y ligeramente hacia adelante.

Si el tráfico se detiene no se preocupe y si se cae….por favor vuélvase a parar.
Pinte líneas líneas verdes y rojas en su platoblanco y coma pasta con orégano y tomate a la comida (si las pastas están endemoniadamente largas no vacile en usar tijeras) Póngase la servilleta al cuello y diga “Mamma mia”
Haga una imitación de la torre inclinada de Pisa antes de caer en la cama. No trate de representar el Monte Vecchio porque se quiebra.
Lea “Las aventuras de Claretta Petacci y Benito Mussolini”

Dia 21 (Descanso)
Día 22 (Caminata) Lunes

En la mañana:
Invente tres caminados diferentes y póngales nombres (no le de oso, lo rimero que se le ocurrió es válido)
En cuanto a los caminados, puede incluir pasos grandes, pequeños y saltos. Si quiere caminar en las manos también puede hacerlo, pero no diga que no le advertimos.
Bueno, estos diferentes caminados (pies adelante, barriga adelante, hombros adelante, cabeza adelante) hay que realizarlos tres veces al día

Nombres de los caminados:      1-----------------------2------------------------3---------------------

Horas en que se hacen               1-----------------------2------------------------3--------------------

La segunda parte debe hacerse en la noche, en la privacidad de la sala sin olvidarse de girar cuando llegue a los rincones.

Caminado 1: Lento               Caminado 2: Lento              Caminado 3: Lento
Caminado 1: Muy lento        Caminado 2: Muy lento       Caminado 3: Muy lento
Y para finalizar. Caminado 3 extremadamente lento.

Lectura recomendada “Viaje a pie” de Fernando González


Día 23 (Danza de ida y vuelta) Martes

Al salir de la casa por la mañana, salga como si estuviera entrando; cierre la puerta, abra la puerta de nuevo y devuélvase, cierre a puerta, ábrala de nuevo y fuera.
Al mediodía escriba su nombre en una hoja de papel. A la 1 p.m. dé diez pasos hacia adelante y diez hacia atrás
A las 6 p.m. ensaye escribir su nombre de atrás para adelante (puede mirar el papel escrito a las 12 m)

Realice los siguientes rituales después de la comida:
Provéase de una pequeña cuerda. Dé dos pasos hacia adelante y grite: “Adelante y atrás” Doble su cuerpo hacia adelante. Ate un nudo en la cuerda. De un pequeño salto. Desate el nudo. Levante su cuerpo que debió haber permanecido inclinado. 8No me diga que hizo trampa)
Grite: “Etnaleda y sarta” y dé dos pasos hacia atrás. Caiga en la cama.

La próxima semana viaje a Popayán, un paso adelante y dos atrás.
Lea: Historias de amor en Mariela de los espejos de Jorge Holguín


Día 24 (Percepción de la gravedad) Miércoles

Parte 1:
Métase en un ascensor. Cierre los ojos. Doble sus rodillas cuando el ascensor arranque. Enderece las rodillas cuando el ascensor se detenga. Abra sus ojos. Salga. Vuelva a entrar. Contenga el aliento mientras que el ascensor baja. Además empínese y vaya bajando sus talones a medida que el ascensor baja y al mismo tiempo que dobla sus rodillas. Parece  difícil pero no lo es. Ensaye. En cuanto el ascensor se detenga, enderece sus piernas y salga del aparato.

Parte 2:
Compre media docena de bombas. Inflelas con mucha calma. Ojalá sean de diferentes colores.
Consiga todas las cobijas y almohadas que pueda y tírelas sobre su cama. Revuelva todo y salte sobre la cama mientras juega con las bombas, golpeándolas con sus brazos, piernas, pecho o cabeza.
Recuerde la pregunta: ¿Qué pesa más…..un kilo de plomo o un kilo de algodón?
Tome una balanza y pese el algodón

Lectura recomendada: “Obras” de Isaac Newton (Ojalá “Mi manzana favoroita”)

Día 25 (Homenaje a la velocidad) Jueves

En la mañana:
Mire a ver qué tan velozmente puede hacer y tomar el desayuno. Anote los minutos. Conviértalos en segundos.
Pase dos minutos leyendo el periódico. En la calle camine tan rápido como pueda. No importa que no vaya a ninguna parte.

Por la tarde:
Vaya a una librería y ensaye a leer “La guerra y la paz” en treinta segundos.

Por la noche:
Practique el siguiente ritual hasta que pueda hacerlo verdaderamente rápido:
1-       Diga “veloz”
2-       Abra la boca (No olvide cerrarla)
3-       Golpeé las manos (Dos veces)
4-       Diga “ Bang”
5-       Golpeé las manos (Dos veces)
Toque su disco favorito (No importa el formato) Disfrútelo, especialmente si es cantado. También puede poner a ciegas un disco de acetato y adivinar quién es el cantante.
Finalmente tome una ducha de cuarenta y cuatro segundos antes de irse a la cama.

Lectura recomendada: “Hoja de vida de Juan Pablo Montoya” o el cuento “Las 24 horas de Montjuich” que se encuentra en “Mariela de los espejos” de Jorge Holguín Uribe.

Día 26 (Rito de los medios de comunicación) Viernes

Utilería: Un periódico, un radio, una televisión y un espejo
Una vez tenga todo listo, prepárese y
1-      Encienda el televisor
2-       Rompa una página del periódico
3-       Encienda la radio
4-       Arranque otra página del diario
5-       Despedace una página del periódico mientras suspira
6-       Quédese quieto por unos segundos
7-       Háblele al televisor (Por fin) mientras juega con los controles
8-       Cúbrase la cara con las manos y grite: “No”
9-       Salte arriba y abajo (No al revés) con sus manos empuñadas
10-   Apague el maldito televisor
11-  Apague la radio
12-   Siéntese, descanse y obsérvese en el espejo. (Si no ve bien, póngase los anteojos)

Recuerde: Los medios de comunicación son extensiones de las manos y los ojos. Y cuando nuestros antepasados tomaron conciencia de que eran hombres fue cuando coordinaron el ojo con la mano.
Así que Cinco en todo.     Es usted un ser humano

Lectura recomendada:  “El medio es el mensaje” de Marshall McLuhan

Día 27 (Finale. Día en el parque) Sábado

Diríjase a un parque. Corra, salte, mueva sus brazos como las alas de un pájaro.
Marche, camine. Dé vueltas en redondo. Descanse, medite. Felicítese por haber cumplido con todos los rituales durante un mes.

Es posible que los meses siguientes ni siquiera tenga que leer las instrucciones. Además podrá comenzar a fabricar su propio manual con los pinitos que hizo en este.

Lectura recomendada: “Con los pies desnudos en el parque” de Neil Simon











martes, 5 de enero de 2016

Thomas Hardy



Ultimas instrucciones de Thomas Hardy

Que… no se comunique a nadie mi muerte,
O que nadie llore por mí
Y que no me entierren en tierra sagrada,
Y que ningún sacristán toque las campanas
Y que nadie pueda ver mi cuerpo muerto
Y que ningún lloraduelos me siga en mi entierro
Y que no se depositen flores en mi tumba
Y que ni un solo hombre me recuerde

Esta es mi voluntad

martes, 15 de diciembre de 2015

Adiós (Una temporada en el infierno. A. Rimbaud)

ADIOS

Arthur Rimbaud (Una temporada en el infierno)

¡Ya el otoño!
Pero por qué tener nostalgia de un sol eterno, si estamos comprometidos en el descubrimiento de la claridad divina, - lejos de la gente que muere mientras pasan las estaciones.
El otoño. Nuestra barca alzada entre brumas inmóviles toma rumbo hacia el puerto de la miseria, la ciudad enorme en el cielo tiznado de fuego y de barro. ¡Ah! ¡Los harapos putrefactos, el pan mojado por la lluvia, la ebriedad, los mil amores que me han crucificado! ¡No terminará nunca este vampiro que reina sobre millones de almas y de cuerpos muertos y que serán juzgados! Me sueño con la piel roída por el barro y la peste, llenos de gusanos los cabellos y las axilas y lleno de gusanos todavía más gruesos el corazón, tendido entre desconocidos sin edad, sin sentimientos ... Podría haber muerto.
¡Ominosa evocación! Execro la miseria.
¡Y temo al invierno porque es la estación de la comodidad!
- Algunas veces veo en el cielo playas infinitas, cubiertas de naciones blancas gozosas. Una gran embarcación, por encima de mí, agita sus pendones multicolores con las brisas de la mañana. He creado todas las fiestas, todos los triunfos, todos los dramas. Ensayé inventar nuevas flores, nuevos astros, nuevas carnes, nuevas lenguas. Creí adquirir poderes sobrenaturales. ¡Y bien! ¡Debo enterrar mis imaginaciones y mis recuerdos! ¡Una bella gloria de artista y narrador desechada!
¡Yo! ¡Yo que he sido llamado mago o ángel, dispensado de toda moral, soy devuelto al suelo, para buscar un deber, y para abarcar la realidad rugosa! ¡Aldeano!
¿Estoy equivocado? ¿La caridad será hermana de la muerte, para mí?
Finalmente, pediré perdón por haberme nutrido de mentira. Y adelante.
¡Pero ni una mano amiga! ¿Y dónde podría obtenerla?
Sí, la hora nueva es al menos muy severa.
Por lo tanto puedo decir que la victoria está conseguida: los chirridos de dientes, los soplidos del fuego, los suspiros apestados están mitigándose. Todos los recuerdos inmundos desfallecen. Mis nostalgias recientes se diluyen, los celos por los mendicantes, los bandoleros, los amigos de la muerte, los postergados de toda índole- ¡Condenados, si yo me vengase!
Se requiere ser absolutamente moderno.
Ni una pizca de cánticos: llevar la delantera. ¡Dura noche! ¡La sangre seca humea sobre mi rostro, y no tengo nada delante, sino este horrible arbusto! ... El combate espiritual es tan brutal como la batalla de los hombres; pero la visión de la justicia es el placer de Dios solamente.
Sin embargo, es la víspera. Recibamos todos los influjos de vigor y ternura real. y al alba, armados de una ardiente paciencia, entraremos en espléndidas urbes.
¿Qué hablé sobre una mano amiga? Una buena ventaja es poder reírme de los viejos amores mentirosos, y cubrir de vergüenza a esas parejas estafadoras, - vi el infierno de las mujeres allá abajo ;- y me será concedido poseer la verdad en un alma y un cuerpo.

Abril-Agosto de 1873.



Gabriel Spencer, actor (Vidas imaginarias de Marcel Schwob)


GABRIEL SPENSER, actor  
(De vidas imaginarias de Marcel Schwob)

Su madre fue una muchacha, llamada Flum, que tenía un saloncito de planta baja al fondo de Rottenrow, en Pickedhatch. Un capitán, con los dedos cargados de alhajas de cobre y dos galanes que vestían jubones amplios, iban a verla después de cenar.
Albergaba a tres muchachitas cuyos nombres eran Poli, Dolí y Molí, qué no podían soportar el olor del tabaco. Por eso subían con frecuencia a meterse en cama, y amables gentilhombres las acompañaban, después de haber bebido un vaso de vino de España tibio, para disipar el vaho de las pipas. El pequeño Gabriel se quedaba acurrucado bajo la campana de la chimenea mirando asarse las manzanas que se echaban en los jarros de cerveza. También iban actores de muy diversa apariencia. No se atrevían a aparecer por las grandes tabernas a las que iban las compañías en cartel. Algunos hablaban con el estilo de la fanfarronada, otros farfullaban como idiotas. Acariciaban a Gabriel, quien aprendió de ellos versos quebrados de tragedia y bromas rústicas de escena. Se le dio un pedazo de paño carmesí, con bordes de oro descoloridos, una máscara de terciopelo y un viejo puñal de madera. Así se pavoneaba, solo, delante del hogar, blandiendo un tizón como si fuera una antorcha; y su madre Flum balanceaba su triple papada por la admiración que sentía por su hijo precoz.
Los actores lo llevaron al Rideau Vert, en Shoreditch, donde tembló ante los accesos de rabia del pequeño comediante que echaba espuma al vociferar el papel de Jeronymo.
Ahí se veía también al viejo rey Lear, con su barba blanca desgarrada, arrodillándose para pedir perdón a su hija Cordelia; un clown imitaba las locuras de Tarleton y otro envuelto con una sábana aterrorizaba al príncipe Hamlet. Sir John Old-castle hacía reír a todo el mundo con su gran barriga, sobre todo cuando tomaba de la cintura a la patrona, la que le toleraba que arrugase el pico de su cofia y deslizase sus gordos dedos en la bolsa de bucarán que llevaba atada a su cintura. El Loco cantaba canciones que el Idiota no comprendía nunca y un clown con gorro de algodón pasaba la cabeza a cada momento por un agujero del telón, en el fondo del tablado, para hacer morisquetas.
Había también un juglar con dos monos y un hombre vestido de mujer que, se le ocurría a Gabriel, se parecía a su madre Flum. Al terminar las obras, los despabiladores acudían para ponerle una toga de gros azul y gritaban que iban a llevarlo a Bridewell.
Cuando Gabriel tuvo quince años los actores del Rideau Vert notaron que era hermoso y delicado y que podría representar los papeles de mujeres y de doncellas.
Plum le peinó sus cabellos negros que llevaba echados hacia atrás; tenía la piel muy fina, los ojos grandes, las cejas altas, y Plum le había perforado las orejas para colgar de ellas dos falsas perlas dobles. Entró entonces en la compañía del duque de Nottingham y le hicieron trajes de tafetán y de damasco, con lentejuelas, paño de plata y paño de oro, blusas con lazos y pelucas de cáñamo con largos rizos. Le enseñaron a pintarse en la sala de ensayos. En un principio se ruborizó cuando subió al tablado; después respondió con mohines a las galanterías. Poli, Dolí y Molí, a quienes Flum llevó, muy agitada, dijeron con grandes risas que era exactamente una mujer y quisieron desvestirlo después de la representación. Lo llevaron a Picked-hatch y su madre le hizo poner uno de sus vestidos para mostrárselo al capitán, quien se deshizo en cumplidos burlones y fingió ponerle en el dedo un tosco anillo dorado con un carbunclo de vidrio engastado.
Los mejores camaradas de Gabriel Spenser eran William Bird, Edward Juby y los dos Jeffes. Estos decidieron, un verano, ir a actuar en aldeas del campo con actores errantes.
Viajaron en un coche cubierto por una lona, donde dormían de noche. En el camino de Hammersmith, una noche, vieron salir de la cuneta a un hombre que les encañonó con una pistola.
–¡Su dinero! –dijo–. Soy Gamaliel Ratsey, por la gracia de Dios ladrón de grandes caminos y no me gusta esperar.
A lo cual los dos Jeffes respondieron gimiendo:
–No tenemos nada de dinero, vuestra merced; sólo esas lentejuelas de cobre y esas piezas de camelote teñido. Somos pobres actores, errantes igual que su señoría.
–¡Actores! –exclamó Gamaliel Ratsey–. Eso sí que es admirable. No soy un ratero ni un pillo y soy amigo de los espectáculos. Si no sintiese un cierto respeto por el viejo Derrick que se las arreglaría muy bien para arrastrarme hasta la escalera y hacerme bambolear la cabeza, no me apartaría de las orillas del río, ni de las alegres tabernas con banderas donde vosotros, mis gentilhombres, acostumbráis desplegar tanto ingenio. Sed, pues, bienvenidos. La noche es bella. Levantad vuestro tablado y representad vuestro mejor espectáculo. Gamaliel Ratsey os escuchará. No es nada común. Podréis contarlo.
–Eso nos va a costar unas velas –dijeron con timidez los dos Jeffes.
–¿Velas? –dijo Gamaliel majestuoso–. ¿Qué habláis de velas? Yo soy aquí el rey Gamaliel, como Isabel es reina en la ciudad. Y como un rey he de trataros. He aquí cuarenta chelines.
Los actores descendieron, temblorosos.
–Lo que Su Majestad guste –dijo Bird–. ¿Qué hemos de representar?
Gamaliel reflexionó y miró a Gabriel.
–A fe mía –dijo– una hermosa obra para esta señorita y bien melancólica. Debe de estar encantadora como Ofelia. Hay flores de digital aquí al lado, verdaderos dedos de muerto. Hamlet, eso es lo que quiero. Me gustan bastante los caprichos de esa composición. Si no fuera Gamaliel, con mucho gusto representaría a Hamlet. Bueno, vamos; ¡y no os equivoquéis en los asaltos de esgrima, mis excelentes troyanos, mis valientes corintios!
Se encendieron los faroles. Gamaliel presenció el drama con mucha atención. Cuando hubo concluido, dijo a Gabriel Spenser.
–Hermosa Ofelia, os dispenso del cumplido. Podéis partir, actores del rey Gamaliel.
Su Majestad está satisfecha.
Después desapareció en las sombras.
Cuando el coche se ponía en marcha, al alba, se lo vio de nuevo, en medio del camino y empuñando la pistola.
–Gamaliel Ratsey, ladrón de grandes caminos –dijo– viene a recuperar los cuarenta chelines del rey Gamaliel. Vamos, rápido. Gracias por el espectáculo. Decididamente, los caprichos de Hamlet me gustan infinitamente. Hermosa Ofelia, a vuestros pies.
Los dos Jeffes, que eran quienes guardaban el dinero, tuvieron que dárselo por fuerza. Gamaliel saludó y partió al galope.
Después de esta aventura, la compañía volvió a Londres. Se contó que un ladrón había estado a punto de secuestrar a Ofelia con su vestido y su peluca. Una muchacha llamada Pat King, que iba con frecuencia al Rideau Vert, afirmó que aquello no la sorprendía para nada. Tenía la cara gorda y la cintura redonda. Flum la invitó para que conociera a Gabriel. Le pareció muy mono y lo besó con ternura. Después volvió con frecuencia. Pat era amiga de un obrero Iadrillero a quien su trabajo fastidiaba y que ambicionaba actuar en el Rideau Vert. Se llamaba Ben Jonson, y estaba muy orgulloso de su educación, pues era clérigo y tenía algunos conocimientos de latín. Era un hombre grande y cuadrado, con costurones de escrófulas, y tenía el ojo derecho más arriba que el izquierdo. Era su voz fuerte y tonante. Ese coloso había sido soldado en los Países Bajos. Siguió a Pat King, tomó a Gabriel por la piel del pescuezo y lo arrastró hasta los campos de Hoxton, donde el pobre Gabriel tuvo que hacerle frente, con una espada en la mano. Flum le había deslizado a escondidas una hoja diez pulgadas más larga. Se la clavó en el brazo a Ben Jonson. Gabriel cayó con un pulmón atravesado. Murió en la hierba. Flum corrió a buscar a los condestables. Flum esperaba que lo colgaran. Pero él recitó sus salmos en latín, probó que era clérigo, y sólo se le marcó la mano con un hierro al rojo.


lunes, 12 de octubre de 2015

Teatrero


SOBRE EL ABOMINABLE TÉRMINO "TEATRERO"
Jaiver Jurado & Cristóbal Peláez G.
  • Un término desastroso se pasea en el argot gremial: "Teatrero". ¿Qué designa? Al parecer una diletancia y una mixtura de ocupaciones que tienen que ver con una práctica asumida globalmente, no en sus divisiones específicas. Un escenógrafo, por ejemplo, es un experto de los espacios, de la misma manera en que un luminotécnico es, debe ser, por esencia, un pintor. Designar a estos dos especialistas como "teatreros" es conferirles un carácter vago.
  • A los alemanes les gusta imprimirle al estudio del arte dramático el nombre de "ciencias del teatro", particularizando sus componentes en arquitectura, luminotécnica, actuación, escritura, escenografía, música, crítica y dirección. El teatro como ejercicio multidisciplinario; sin embargo el teatro será esencialmente el arte del actor.
  • El término "teatrero" conlleva a una denominación peyorativa para una practica como la nuestra, donde no hay una delimitación: actores que improvisan de directores; directores que improvisan de dramaturgos; técnicos que se alternan con la actuación, y, de una manera abigarrada, un hacer donde producción, administración y puesta en escena son al fin de cuentas una misma cosa.
  • Para el joven inquieto por conocer y hasta llegar a dominar la técnica teatral las escuelas no pueden brindarle otra opción que no sea la aspiración de actor. Y aún cuando a este joven durante cinco años se le ofrezca un ¨adiestramiento¨ debe al final conformarse con exhibir su título sin ninguna posibilidad de practicarlo. El entorno no tiene alternativas, no hay una "bolsa de trabajo" y no es la suya una profesión considerada como un saber real.
  • Hay, no obstante, unas informales grietas donde el graduado en teatro, a veces abre, a codazos, campos de acción: ocasionales invitaciones (ad honorem) a participar de algún montaje, horas pedagógicas en alguna entidad, esporádicos contratos en eventos oficiales, circunstanciales apariciones en TV, y por último, incursiones en todo cuanto el azar lo ocupe como TEATRERO, vale decir: UN PROFESIONAL DE LA CHAPUZA.
  • Pero aún más crítico: el desconcierto ante un oficio ambiguo y sin perspectivas ha revelado una tendencia terrible que predomina hoy en la naturaleza de nuestras escuelas de teatro, ella es la relegación de la misma formación actoral por un marcado énfasis en la auto-reproducción. Esto quiere decir que las escuelas se están especializando en formar a perpetuidad sus relevos. La ambición hoy de todo estudiante de teatro es ser no un actor, sino un futuro profesor. La lista de espera aguardando a que los profesores se jubilen es abrumadora.
  • A este ritmo nuestra pedagogía esta plagada de "teatreros" cero kilómetros en escenario. Ellos serán los responsables de una nueva generación. (¿se montaría usted en un avión a sabiendas de que el capitán es cero horas de vuelo?). No existe una estadística pero a vuelo de pájaro se puede barruntar que en el Medellín actual la proporción de profesores a alumnos va siendo de 10 a 1. Y ya sabemos que el teatro no es ni la enseñanza, ni los libros, ni las dramaturgias, ni las conversaciones, el teatro es únicamente ese lapso perecedero entre la apertura y el cierre de un telón (o de la luz).
  • El estudio de factibilidad de cualquier profesión debe obedecer a una demanda social plenamente verificable. El ítem teatral es asombroso, pues a contrapelo de la escasa demanda ha creado otros campos de acción inusuales y fantásticos, desde el mimo remedador que "vende" forzosamente sus parodias, pasando por las "estatuas vivientes" al pie de los edificios, hasta aquellos esbozos de compañía teatral con cierto "equilibrio inestable". Entre aquellos y estos un cardumen de cuenteros "escénicos" improvisados ha invadido la ciudad. La palabra "rebusque", tema y sustancia, de la novela picaresca española, habla de unas condiciones sociales específicas.
  • Se le solía denominar, hasta los años ochenta, "Teatro Colombiano" a un conjunto amplio de grupos con cierta estabilidad en la creación y alguna influencia en el conglomerado social. Este movimiento llegó a gozar de prestigio en el ámbito internacional, siendo reconocido por algunos desarrollos particulares, entre ellos su fuerte carácter gremial y su modo de enfrentar la creación de obras.
  • El término grupo, llegó a ser ensalzado y sublimado, incluso expuesto como la manera más honesta y efectiva de enfrentar el hecho escénico. Pero el término no dejó de ser nunca defensivo como producto de las condiciones en que se originó y alcanzó su madurez.
  • Nacidas de las entrañas de ese movimiento, las escuelas de teatro del país, fueron consecuencia de sus necesidades en diversos aspectos, es decir, un reordenamiento a todos los niveles. Los grupos generaron las escuelas para un reaprovechamiento, pero cuando las escuelas alcanzaron cierto nivel ya el movimiento grupal había perdido su horizonte. Por consiguiente las relaciones movimiento teatral- escuelas se enfriaron y hoy prácticamente no existen.
  • La mayoría de los grupos de esta última generación –20 años hacia acá- han renunciado a pretensiones mayores y han enfatizado sus posiciones ultradefensivas, colocando al servicio de la autoconservación y la necesidad de ejercer su oficio toda la energía, hasta reducirse a una pléyade de diminutos colectivos que por su estructura se convierten en fami-empresas.
  • La naturaleza de estas estructuras obliga a priorizar la gestión frente a la creación, el proyecto frente a la filosofía, la sobrevivencia frente al entusiasmo.
  • Los eventos teatrales incluso han adquirido un aire de rueda de negocios. La intención de la sociedad de homologar y masificar, obedeciendo, a la oficial política de "salvar el país", hace de estas fami-empresas meros entes privados de contratación.
  • En estas cerradas estructuras no hay alternativa para las nuevas promociones actorales. Las escuelas conscientes de estas limitaciones se encuentran indefensas frente a las alternativas de solución. El fenómeno esta circunscrito a un espectro histórico, tiene que ver con nuestra fisonomía social.
  • Una "maestría" o "licenciatura" en teatro seguirá siendo un simple apodo mientras los egresados no tengan la oportunidad de una experiencia real. La formación actoral exige unas condiciones prácticas especiales. No puede existir una verdadera formación actoral a trancos. El actor debe mantener un contacto diario con el escenario y el público, pues no se trata del aprendizaje de una actividad mecánica, sino inventiva, donde cuerpo y espíritu están en permanente ejercitación.
  • En esas condiciones nos bastará conformarnos con un teatro y unos actores improvisados, con un oficio hecho a intervalos, con desarrollos raquíticos, procurando hacer las cosas con buenas intenciones procurando conservar esa pequeñísima franja de espectadores que todavía quieren y creen necesitar del teatro. Espectadores que ya están tan ganados para la causa escénica que ya se empiezan a sentir complacidos con montajes hechos a la carrera y de las peores formas. El papel del público entonces será mantener un alto nivel de exigencia para forzar un alto nivel teatral.
  • No hay práctica estética que no suponga un descomunal trabajo de disciplina y continuidad partiendo del talento. Aparte de ello la adquisición de un carácter fuerte para imponer ese arte en un contexto donde el viento siempre sopla en contra. Esa adversidad y nuestra pusilanimidad han logrado que en Medellín no exista hoy teatro, sino teatrico.
  • La gente que hace teatro no tiene otros referentes que la televisión, el cine y las fotos de enciclopedias y revistas. Su museo imaginario esta limitado a unos modos extraños de la escena, suponen que el teatro es algo así como hacer rarezas y en esas condiciones las obras son una antología de imágenes y secuencias que se repiten al infinito. Los actores de teatro suelen hablar y caminar en la escena como citando otras obras de teatro. El recitado es ampuloso, lleno de extrañas ondulaciones, lejanas a lo dramático y más cercanas a lo patético. El escenario no se utiliza como un campo de verificación, como laboratorio, sino como un monótono ensayadero.
  • El actor, a falta de proceso, se convierte en un extranjero del escenario, no en un guía idóneo para conducir la imaginación del espectador. Como no posee una formación profesional integral, solo aspira a estrenar su montaje, especulando sobre un fortuito éxito y rápidamente a "colgar" la obra para pasar a la nueva veleidad. Es lo que denominados "actores 3 funciones".
  • Por esos despeñaderos de la chapucería el actor está tentado a la ganga del momento, tentado por la incoherencia, y es muy fácil verlo hoy intentando un Shakespeare y pasado mañana alternando en fruslerías sobre la infidelidad, el semen y la charrura.
  • Si quieres sobrevivir haz estupideces. La sobrevivencia obliga al hombre a desandar el camino de la bestia.
  • No hay nada que hacer. Toda sociedad tiene el teatro que se merece.. Todo lo que sucede es digno de suceder. Apenas tres generaciones abarcan nuestra pequeña historia teatral en Colombia. Esta tercera generación entre el marasmo encontrará tal vez nuevos caminos. La perspectiva está señalada por la historia: jamás el hombre dejará de imitar y reinventar la realidad, está en su naturaleza. Para nuestro exiguo teatro, quizá la única opción es transformarse en su propio crítico; una necesaria inmersión, donde se pueda partir de algunas terribles contundencias como:
Que el teatro actual no tiene absolutamente ninguna trascendencia.
Que es de mala factura.
Que sólo es de interés para tres o cuatro.
Que pertenecemos "los teatreros" al sector más atrasado de la población.
Que estamos a siglos luz de la música, de la pintura, del cine, de la danza.
Que somos peor que la televisión.
Que no nos interesa el teatro sino los contratos que de él deriven.
Que hacemos teatro porque no sabemos hacer otra cosa.
Que hacemos teatro porque lo concebimos muy fácil y no hay que trabajar mucho.
Que nuestros conceptos sobre la ética, la filosofía y la concepción estética son antediluvianos.
Que ser "artista" es una social-bacanería.
Que somos "teatreros" cada 27 de Marzo, día internacional del Teatro
Que la prensa y los medios se ocupan del teatro como una práctica cristiana y caritativa..
Que al estado le es más barato carecer de políticas frente a este sector y por eso lo ignora.


sábado, 10 de octubre de 2015

Canto a mi mismo


“Canto a mí mismo” de Walt Whitman (Traducción de Jorge Luis Borges)

Yo me celebro y yo me canto,
Y todo cuanto es mío también es tuyo,
Porque no hay un átomo de mi cuerpo que no te pertenezca.
Indolente y ocioso convido a mi alma,
Me dejo estar y miro un tallo de hierba de verano.
Mi lengua, cada átomo de mi sangre, hechos con esta tierra, con este aire,
Nacido aquí, de padres cuyos padres nacieron aquí, lo mismo que sus padres,
Yo ahora, a los treinta y siete años de mi edad y con salud perfecta, comienzo,
Y espero no cesar hasta mi muerte.
Me aparto de las escuelas y de las sectas, las dejo atrás;
me sirvieron, no las olvido;
Soy puerto para el bien y para el mal, hablo sin cuidarme de riesgos,
Naturaleza sin freno con elemental energía.
Creo en ti, mi alma, el otro que soy no se rebajará ante ti,
Y tú no te rebajarás ante él.
Tiéndete en el pasto conmigo, desembaraza tu garganta,
No son palabras, ni música, ni versos lo que preciso, ni hábitos, ni
discursos ni aun los mejores,
Sólo quiero el arrullo, el susurro de tu voz suave.
Recuerdo cómo nos acostamos una mañana transparente de estío,
Cómo apoyaste la cabeza sobre mis caderas y la volviste a mí dulcemente,
Y abriste mi camisa sobre el pecho y hundiste tu lengua hasta tocar mi corazón desnudo,
Y te estiraste hasta tocarme la barba, y luego hasta tocarme los pies.
Velozmente se irguieron y me rodearon el conocimiento y la paz que
trascienden todas las discusiones de la tierra,
Y desde entonces sé que la mano de Dios ha sido prometida a la mía,
Y sé que el espíritu de Dios es hermano del mío,
Y que todos los hombres que han nacido son mis hermanos, y las
mujeres mis hermanas y mis amantes,
Y que el sostén de la creación es el amor,
Y que son innumerables las hojas rígidas o que se curvan en los campos,
Y las negras hormigas en las grietas bajo las hojas,
Y las mohosas costras del seto, las piedras hacinadas, el saúco, la
candelaria y la cizaña.
Soy el poeta del Cuerpo y soy el poeta del Alma,
Los goces del cielo están conmigo y los tormentos del infierno están conmigo,
Los primeros los injerto y los multiplico en mi ser, los últimos los
traduzco a un nuevo idioma.
Soy el poeta de la mujer no menos que el poeta del hombre,
Y digo que es tan grande ser mujer como ser hombre,
Y digo que nada es mayor que ser la madre de los hombres.
Entono el canto de la exaltación o de la soberbia,
Ya estamos hartos de plegarias y de zalanderías,
Muestro que el tamaño no es más que crecimiento.
¿Has dejado atrás a los otros? ¿Eres el presidente?
Es una bagatela, cada uno de los otros te alcanzará y seguirá adelante.
Soy el que camina con la tierra y creciente noche,
Llamo a la tierra y al mar que abraza la noche.
Abrázame, noche de senos desnudos, abrázame, noche magnética y fecunda,
Noche de los vientos del sur, noche de las estrellas grandes y escasas,
Noche serena que me llama, loca y desnuda noche de estío.
Sonríe, tierra voluptuosa de fresco aliento,
Tierra de los árboles dormidos y húmedos,
Tierra del sol que ya se ha ido, tierra de las montañas de cumbre nebulosa,
Tierra del cristalino fluir de la luna llena, apenas tocada de azul,
Tierra del brillo y de la sombra manchando la corriente del río,
Tierra del gris límpido de las nubes que resplandecen y se aclaran
para que yo no las vea,
Tierra yacente y extendida, rica tierra de azahares
Sonríe, porque llega tu amante.
Pródiga me has dado tu amor, te doy pues mi amor,
Mi apasionado amor indecible.
Walt Whitman, un cosmos, de Manhattan el hijo,
Turbulento, carnal, sensual, comiendo, bebiendo, engendrando,
Ni sentimental, ni sintiéndome superior a otros hombres y mujeres,
ni alejado de ellos,
No menos modesto que inmodesto.
¡Arrancad los cerrojos de las puertas!
¡Arrancad las puertas de los goznes!
El que degrada a otro me degrada,
Y todo lo que se dice o se hace vuelve a mí al fin.
A través de mí surge y surge la voluntad creadora, a través de mí, el
torrente y el índice.
Digo el primordial santo y seña, hago el signo de la democracia,
¡Por Dios! No aceptaré nada que no sea ofrecido a los demás
en iguales condiciones.
Muchas voces largo tiempo calladas brotan de mí,
Voces de las interminables generaciones de prisioneros y de esclavos,
Voces de los enfermos y de los inconsolables, de los ladrones y de los enanos,
Voces de ciclos de preparación y de crecimiento,
De los hilos que unen a las estrellas, y de los vientres, y de la
simiente paterna,
Y del derecho de aquellos a quienes oprimen los otros,
De los deformes, triviales, simples, tontos y despreciados,
De neblina en el aire, de escarabajos arrastrando bolas de estiércol.
Brotan de mí voces prohibidas,
Voces del sexo y del apetito, voces veladas y yo aparto el velo,
Voces indecentes clarificadas y transfiguradas por mí.
Yo me cubro la boca con la mano,
Me conservo tan puro en las entrañas como en la cabeza y en el corazón,
La cópula no es para mí más vergonzosa que la muerte.
Creo en la carne y en los apetitos,
Ver, oír, tocar, son milagros, y cada parte de mí es un milagro.
Divino soy por dentro y por fuera, y santifico todo lo que toco y me toca,
El aroma de estas axilas es más fino que las plegarias,
Esta cabeza es más que las iglesias, las biblias y todos los credos.
Si algo hay que yo venero más que las otras cosas, ese algo es la
extensión de mi cuerpo y cada una de sus partes,
Traslúcida arcilla de mi cuerpo, ¡tú lo serás!
Sombreados bordes y bases, ¡vosotros lo seréis!
Firme reja viril, ¡tú lo serás!
Tú, mi rica sangre, tú líquido lechoso, pálido extracto de mi vida.
Pecho que oprimes otros pechos, ¡tú lo serás!
¡Cerebro serán tus circunvoluciones ocultas!
Raíz lavada del junco oloroso, becada medrosa, nido recatado de los
huevos gemelos, ¡vosotros lo seréis!
Heno mezclado y revuelto de la cabeza, barba, cejas, ¡vosotros lo seréis!
Savia que goteas del arce, fibra del noble trigo, ¡vosotros lo seréis!
Sol generoso, ¡tú lo serás!
Nubes que ilumináis y oscurecéis mi rostro, ¡vosotros lo seréis!
Sudorosos arroyos y rocíos, ¡vosotros lo seréis!
Vientos que me rozáis, frotando contra mí vuestros genitales,
¡vosotros lo seréis!
Amplios campos musculares, ramas de encina, amoroso holgazán de
mi sendero tortuoso ¡vosotros lo seréis!
Manos que he tomado, rostros que he besado, mortal a quien toqué
alguna vez, ¡vosotros lo seréis!
Estoy enamorado de mí, hay tantas cosas en mí que son tan deliciosas,
Cada momento y todo lo que ocurre me llena de alegría,
No sé cómo se doblan mis tobillos, ni la causa del más leve de mis deseos,
Ni de la amistad que suscito, ni de las amistades que me devuelven.
Al subir por las escaleras me detengo a reflexionar si no estoy soñando,
La madreselva en la ventana me satisface más que la metafísica de los libros.
¡Contemplar el amanecer!
La escasa luz que va borrando las sombras inmensas y diáfanas,
El sabor del aire es grato a mi paladar.
Retoños del cambiante mundo ascienden silenciosos en un juego
inocente, fresco sudor,
Oblicuamente errando por todos lados.
Algo invisible está proyectando libidinosos dardos,
Torrentes de brillante zumo inundan el cielo.
La tierra por el cielo invadida, la cotidiana consumación de su boda,
El desafío del oriente sobre mi cabeza,
La burla mordaz: ¡Ya veremos quién es el amo!
Creo que una hoja de hierba no es menos que el camino recorrido por las estrellas,
Y que la hormiga es perfecta, y que también lo son el grano de
arena y el huevo del zorzal,
Y que la rana es una obra maestra, digna de las más altas,
Y que la zarzamora podría adornar los salones del cielo,
Y que la menor articulación de mi mano puede humillar a todas las máquinas,
Y que la vaca paciendo con la cabeza baja supera a todas las estatuas,
Y que un ratón es un milagro capaz de confundir a millones de incrédulos.
Siento que en mi ser se incorporan el gneis, el carbón, el musgo de
largos filamentos, las frutas, los granos, las raíces comestibles,
Y que estoy hecho de cuadrúpedos y de pájaros,
Y que puedo recuperar cuanto he dejado atrás,
Pero que puedo hacerlo volver cuando se me antoje.
En vano la timidez o la prisa,
En vano las rocas incandescentes arrojan sobre mí su antiguo calor,
En vano el mastodonte se oculta detrás del polvo de sus huesos,
En vano los objetos se alejan leguas y leguas y toman muchas formas,
En vano el mar se oculta en las cavernas donde tienen su guarida los monstruos,
En vano el buitre tiene por morada el cielo,
En vano la serpiente se desliza entre las lianas y los troncos,
En vano el alce busca las honduras recónditas de la selva,
En vano el cuervo marino tiende el vuelo hacia el norte,
hacia el Labrador,
Lo sigo velozmente, trepo al nido que está en la grieta del peñasco.
¿Quién es este salvaje amistoso y gárrulo?
¿Espera la civilización, o la ha dejado atrás y la ha dominado?
¿Es un hombre del sudoeste y ha sido criado a la intemperie? ¿Es un canadiense?
¿Viene de las tierras del Mississippi, de Iowa, de Oregon, de California?
¿De la montaña, de las praderas, de los bosques, o un marino del mar?
Dondequiera que vaya, los hombres y las mujeres lo desean y lo aceptan,
Quieren que los quiera, que los toque, que les hable, que se quede con ellos.
Obra sin ley, como los copos de nieve, sus palabras son simples
como la hierba, el pelo despeinado, risas e ingenuidad.
Lento el andar, comunes las facciones, emanando sencillez y modestia,
Brotan de un modo nuevo desde las puntas de los dedos,
Flotan en el aire con el olor de su cuerpo o de su aliento, salen de
la mirada de sus ojos.
Me ha tocado en suerte, lo sé, lo mejor del tiempo y del espacio;
nunca he sido medido y no seré medido jamás.
El viaje que emprendo es eterno (¡que todos me oigan!).
Mis signos son un capote contra la lluvia, fuertes zapatos y un
bastón cortado en el bosque,
En mi silla no sestean los amigos,
No tengo cátedra ni iglesia ni filosofía,
No llevo a ningún hombre a una mesa puesta, a la biblioteca, a la bolsa,
Pero a cada uno de vosotros, hombre o mujer, lo llevo a una cumbre,
Mi brazo izquierdo ciñe tu cintura,
Mi derecha señala los continentes y el gran camino.
Ni yo ni ningún otro puede andar por ti ese camino,
Eres tú quien debe andarlo.
No queda lejos, está a tu alcance,
Quizá estabas en él desde que naciste y no lo has sabido,
Quizá esté en todas partes, en mar y en tierra.
Échate tus prendas al hombro, hijo mío, y yo traeré las mías y apresurémonos;
Ciudades prodigiosas y naciones libres nos saldrán al paso.
Si te cansas, dame las dos cargas y apoya tu mano en mi cadera,
Y a su debido tiempo me devolverás el mismo servicio,
Porque ya emprendida la marcha nunca descansaremos.
Esta mañana, antes del alba, subí a una colina para mirar el cielo poblado,
Y le dije a mi alma: cuando abarquemos esos mundos, y el
conocimiento y el goce que encierran, ¿estaremos al fin hartos y satisfechos?
Y mi alma dijo: No, una vez alcanzados esos mundos proseguiremos el camino.
Tú también me interrogas y yo te escucho,
Contesto que no puedo contestar, tú mismo debes encontrar la respuesta.
Siéntate un momento, hijo mío,
Aquí tienes pan para comer y leche para que bebas,
Pero después de haber dormido y haber cambiado de ropa te beso
con el beso del adiós y te abro la puerta para que salgas.
Demasiado tiempo has perdido en sueños deleznables,
Ahora te quito la venda de los ojos,
Debes acostumbrarte al brillo de la luz y de cada momento de tu vida.
Demasiado tiempo has vadeado, asido a una tabla en la orilla,
Ahora quiero que seas un nadador, que te arrojes al mar, que
reaparezcas, que me hagas una seña, que grites y que agites el
agua con tus cabellos.
Dije que el alma no es más que el cuerpo,
Y dije que el cuerpo no es más que el alma,
Y que nada, ni Dios, es más que uno mismo,
Quien camina una milla sin amor, se dirige a su propio funeral
envuelto en su propia mortaja;
Y yo y tú, sin tener un centavo, podemos comprar lo más precioso de la tierra,
Y la mirada de unos ojos o una arveja en su vaina confunden la
sabiduría de todos los tiempos,
Y no hay oficio ni profesión en los cuales el joven que los sigue no
pueda ser un héroe,
Y no hay cosa tan frágil que no sea el eje de las ruedas del universo,
Y digo a cualquier hombre o mujer: que tu alma esté serena y en
paz ante millones de universos.
Y digo a la Humanidad: No hagas preguntas sobre Dios,
Porque yo que pregunto tantas cosas, no hago preguntas sobre Dios,
(No hay palabras capaces de expresar mi seguridad ante Dios y la muerte.)
Escucho y veo a Dios en cada cosa, pero no lo comprendo en lo más mínimo,
Ni comprendo cómo pueda existir algo más prodigioso que yo mismo.
¿Por qué desearía yo ver a Dios mejor que en este día?
Algo veo de Dios en cada hora de las veinticuatro y en cada uno de sus minutos,
En el rostro de los hombres y de las mujeres veo a Dios, y en mi propio rostro en el espejo;
Encuentro cartas de Dios tiradas por la calle y su firma en cada una,
Y las dejo donde están porque sé que dondequiera que vaya,
Otras llegarán puntualmente


lunes, 4 de mayo de 2015

Me sobra el corazón (Miguel Hernández)


HOY ME SOBRA EL CORAZON
                    Miguel Hernández


Hoy estoy sin saber yo no se cómo
hoy estoy para penas solamente, 
hoy no tengo amistad, 
hoy sólo tengo ansias 
de arrancarme de cuajo el corazón 
y ponerlo debajo de un zapato.   
Hoy reverdece aquella espina seca, 
hoy es día de llantos en mi reino, 
hoy descarga en mi pecho el desaliento 
plomo desalentado. 
No puedo con mi estrella, 
y me busco la muerte por las manos 
mirando con cariño las navajas, 
y recuerdo aquel hacha compañera, 
y pienso en los más altos campanarios 
para un salto mortal serenamente. 
Si no fuera ¿por qué?... no se por qué, 
mi corazón escribiría una postrera carta, 
una carta que llevo ahí metida, 
haría un tintero de mi corazón, 
una fuente de sílabas, de adioses y regalos, 
"y ahí te quedas", al mundo le diría. 
Yo nací en mala luna. 
Tengo la pena de una sola pena 
que vale más que toda la alegría. 
Un amor me ha dejado con los brazos caídos 
y no puedo tenderlos hacia más. 
¿No veis mi boca qué desengañada, 
qué incomformes mis ojos? 
Cuanto más me contemplo más me aflijo: 
cortar este dolor ¿con qué tijeras? 
Ayer, mañana, hoy 
padeciendo por todo 
mi corazón, pecera melancólica, 
penal de ruiseñores moribundos. 
Me sobra el corazón. 

Hoy descorazonarme, 
yo el más descorazonado de los hombres, 
y por el más, también el más amargo. 
No sé por qué, no sé por qué ni cómo 
me perdono la vida cada día.