viernes, 18 de abril de 2025

"Diccionario de un orate. 1" - por Fernando Arias Alvarez

 


 

DICCIONARIO DEL ORATE

Aire – Hilo conductor entre su voz y mi oído y al revés. Lo que nos hace coincidentes en el mundo. Brisa, soplo, refresco. Suave caricia que se  abandona sobre sus hombros y revuelve su cabello. Cómplice de los amantes que se envían besos en lejanía. Cómplice de las serenatas y las flores llenas de certeza. Artífice de las frases a medio decir o mal interpretadas. Niño tonto que cierra las puertas, las ventanas y a veces los corazones. También levanta faldas.

Billetera - Pequeñas tiras de cuero de res cortadas a mano cuya utilidad es recordarnos cada vez que la sacamos que tan poderoso es el postor a que nos hemos vendido

Cebolla – Nos hace llorar, pero solo los ojos. Es deliciosa en ensaladas (La hay larga y la hay cabezona) y si no fuera por ellas comer no sería igual. Es el nombre que recibe una clase de papel delgado y transparente sobre el que transcurren con comodidad las frases de amor.

Condena – Estar perdido. Toda la vida alimentando una idea tonta o cargando el peso de una culpa propia o ajena. Hoy víctima, ayer victimario. Ayer dios, hoy paria.

Corbata – Arma peligrosa. Dicen que abre todas las puertas pero es fatal cuando se cierra alrededor del cuello. Puesto oficial (Donde no hacer nada es altamente remunerado) Por qué no…Un apéndice de la lengua o el trapito con el que limpian el calzado al poderoso los aduladores de siempre.

Early – Madrugar con los sentidos aún inmersos en un sueño. Dibujar su cabeza sobre la almohada y dar un beso de bienvenida al nuevo día. Ponerse los zapatos con la esperanza de que nos acompañarán a recorrer todos los caminos. Bañarse, afeitarse para estar bonito para estar primero en la oficina, para viajar tranquilo, para recibir un beso, para estar en su corazón..

Funny – Su risa contagiosa. El chiste que nos hace doler el estómago de la risa que produce. Ver abatido al tirano. El beso torpe que se prolonga en una despedida. El sudor de las manos que es inevitable en una situación de compromiso. El tic seductor de un galán de medio pelo. Los calcetines rotos de un magnate. Charlot y su corte. Yo, cuando hago monerías para hacerla reir. Mis ojos de pájaro adormilado. Mi voz de porta crepuscular. Todo

Moneda – Una a una van llenando las alcancías de los teléfonos públicos (Es mucho más grato cuando al otro lado de la línea escuchamos la voz amada) Fueron pocas (Treinta) las que recibió el mentado Judas, para hacer posible la traición y la profecía-

Needly -  Decir la verdad. Entusiasmarse. Reir a tiempo. No llorar a destiempo. Llevar las runas al anticuario. Poseer un sueño (Por lo menos uno) Cabalgar sobre él (el sueño). Transmitir solo alegrías. Esconder los ojos tristes. Amarla y soñar con ella. Despertar con ella. Tomarla de la mano y recorrer las aceras, las grandes autopistas, las nubes, los firmamentos y todos los etcéteras posibles-

Poorly – Desmesurada modestia o incalculable falta de espíritu. Es cuando esperas recibir algo a cambio de la miseria que das oque tienes para los demás.

Primo- El hijo de la tía. Ese al que debemos querer por aquello de la sangre. Emulo, competidor, consuelo.

Ruido – Obstáculo para escuchar con claridad la voz de su alma. Lo que no permite oir los ruegos. Estrépito, lo contrario a la música. La derrota de la ternura. No es eco, tampoco son. Es interferencia entre corazón y corazón.

Sol .- El que aparece en la sonrisa de la mujer amada cuando es sonrisa. El que le dora la piel, el que la acaricia sin pedir permiso. El gran ausente de la noche, el niño que la acompaña en la madrugada; el viejo que vigila sus atardeceres, el joven que ilumina sus mediodías. El otro.

Suave – Es un susurro en el oído. Una caricia. Más que el llanto de un niño, es el sollozo de un hombre enamorado que presiente un crudo desenlace.

Sunshine – Lo que recibe mi alma cuando ella me mira con cariño.

Tio – El hombre al que le pedimos dinero cuando estamos en bancarrota. El alcahuete o el delator. El que quiere sin comprometerse El que va de casa en casa cuando se siente solo o quiere ahorrar dinero. El paradigma del éxito o la derrota.

Tuner – Indicador de la radio. Acomodar la voz a la dulzura y a la sinceridad. Engañoso., empalagoso. Una trampa de las palabras.

Uno – El primero, el as, el que encabeza, el lugar aspirado por muchos. El desdeñoso, el solitario, el non, el ganador, el único.

Vacío – El que se siente en el alma cuando ella no está, no llama, no se aproxima. Puede ser un salto mortal (al) y es la mayoría de las veces el presente del bolsillo de un obrero colombiano.

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Carta de un gato a su dueña - Texto de Fernando Arias Alvarez

 


ARRULLO (Palabras de gato)

 

Parecerá raro, pero me atrevo a escribir estas palabras aun intuyendo que no soy la mascota de tus preferencias.  Me anima eso si un sentimiento de  gratitud por que tú, sin que nadie te lo dijera, me recogiste  de un basurero, me diste de comer y me trajiste a vivir a tu casa.

No tenía nombre.

Ahora que compartimos el mismo espacio sentiste la necesidad de ponerme uno como es usual en todo entorno familiar. Pensaste al instante en ponerme Beppo como el celebrado felino del gran argentino y en  otros nombres que tu curiosidad literaria maneja a la perfección.

Al final has decidido bautizarme como Arrullo, un nombre muy delicado para mi gusto, pero basta que signifique para ti. Me gusta.  Siempre que escuche tu voz diciendo: “Arrullo”, ahí estaré para ti.

He dejado  de ser un gato anónimo, un gato más para convertirme en tu Arrullo. Pronto me irás conociendo, pero voy a adelantarte algunos de mis rasgos principales que son producto de un diligente autoanálisis felino:

-         Me diferencio de los otros gatos porque no gusto de perseguir, acorralar y asesinar ratones pues detesto al máximo la más mínima manifestación de violencia. (Un viejo gato sabio me apodaba Martin Luther y estoy seguro que esa referencia no te es extraña. Me gustaba llamarme así, pero ahora me gusta más arrullo, porque soy tuyo. Soy el gato más pacífico del mundo y quiero que sientas orgullo de mi paz. Yo me siento orgulloso de tu amor libertario

-         Te advierto que me gusta dormir bastante en  las tardes

-         Por la noche rondaré por los pasillos de nuestra casa para velar tu descanso y de repente coincidir con uno de tus sueños, ojalá uno hermoso.

-         Voy a juguetear con los bordes de tu falda cuidando eso si no rasgarla para no causarte disgusto

-         Buscaré lecho en la suavidad de tus brazos

-         Jugaré con  los niños cuando haya niños

-         Se muy bien que creceré y no seré más un pedacito de gato, pero te prometo que nunca dejare de alegrar tu vida

-         Se que no me llamarán guardián  como a otras mascotas más ponderadas, pero seré un  testigo mudo de tus alegrías y de tus penas

-         No podré hablarte, pero si lo necesitas, si me insinúas una cabriola saltaré no más que por verte sonreír y mostrarte mi afecto.

-         Nuestros mundos no son  iguales, pero se complementan   y eso nos permite disfrutar de momentos únicos. Juntos en las buenas y en  las malas. Eso no lo consigues con los seres humanos

Ya me conoces. Soy tu arrullo.

Verás que no soy un animal mentiroso como ese que tienes fotografiado en tu computadora.

Danza colombiana. Poesía en movimiento. Texto de Fernando Arias Alvarez

 


DANZA COLOMBIANA

(Poesía en movimiento)

 

¡Sentir!  Sentir….sentir……,

 los sentimientos desbordan el cuerpo y la mente .....y se materializan en palabras o en movimientos haciendo posible la bella presencia de la danza y la poesía.....

la poesía es del cuerpo, .....

la danza es de las palabras........

 Es el sentir nuestro....sentir de nuestra hermosa tierra colombiana....

 Un sentir expresado en los acentos, en los gestos, en los movimientos propios de la tierra donde nacimos y donde construimos nuestra historia......

 Palabras,  movimiento......

dos manantiales que nacen de las profundidades de nuestro espíritu jamás doblegado.........insuflando con su aliento  nuestra existencia, colmando de matices de magia...... que

ora nos prodigan ensueño,

ora se convierten en voces que claman.......

Los sones de los Andes, en suaves y apacibles cadencias...retratan nuestra belleza montañera y se desgranan al viento y descienden de las alturas como el llanto emocionado de las mejores nostalgias.

En forma de palabras se privilegian en la  poderosa voz de seres como Silva, como de Greiff, como Aurelio Arturo....quienes le roban palabras al sueño y cuando todo está dormido...rompen las cadenas.......

Pero también nuestras palabras y nuestros movimientos están llenos de colores....

 Colorido y magia brotando a raudales  en las  feraces tierras de Santander, Boyacá…Cundinamarca…. en donde el movimiento es un canto al ingenio y a la vida sin ataduras......

Y viene……..viene……. la explosión del  Caribe....en ecos de Gabo y Espinosa, magia, tradición con sorprendentes desenlaces

que levantan vuelo en el momento menos esperado

e hilvanan con sus hilos de fantasía y con olor a mar ....

 Palabras que se atropellan en el ambiente,

cuerpos vivaces y sudorosos en la máxima expresión de la Libertad

 Eso es, eso somos, eso seremos siempre y....eso estamos siendo......ahora……

“Poesía en movimiento”

 

 

miércoles, 9 de abril de 2025

"Canción demente" - (Fragmento de "Piel en la hoguera" de Fernando Arias Alvarez)

 

Canción demente


Afanando las horas y prolongando calendarios concurren tarde a tarde a la llegada artificial de la luz; en su rincón de miradas y café tratando en su imaginación de largar los brazos buscando el leve roce de sus cuerpos escondidos tras un doloroso “Es imposible”

¡Imposible!

No es un alma joven la que clama ni otra encallecida que protesta; es un oscuro fantasma que navega por ese mar que construyeron en un pequeño pocillo para beberlo calmando así la sed de sus ilusiones.

Guardan, estoy seguro, en el fondo de sus ojos furtivos las imágenes de ayer tras ayeres que van formando un libro que envejece cada noche un poco más.

Aún no se vislumbra el día soñado ni la noche ansiada en que lo terminarán y pondrán su firma para siempre.

Cada encuentro hace que encierren en sus labios la frase que rompe el inexplicable hechizo.

Son más de trece años, piensan, y se hacen daño haciéndolo.

Siempre serán los mismos trece, el de treinta y seis, ella de veintitrés; ella de sesenta, el setenta y tres; ella inmortal, el eterno.

Luego….ahora qué importa que ella tenga veinte y él tenga treintaytres?

Locura. Locos….!Locos! Pero no es esa locura corriente y anodina que solo infunde risas  temerosas…es la locura esa de impedir sus sueños ausentes y cerrar los labios que se obstinan en pronunciar sus nombres; es la locura esa de querer perpetuar despertares ansiosos de mejores tardes……

En fin…..Imágenes en sueños y mañanas anhelantes, ingenuas travesuras y sueños suplicantes, calendarios convertidos en una sola noche eterna y horas que pasan cada diez minutos; prolongadas esperas y encuentros fugaces, sonrisas que se meten como dardos en la diana del alma. Y miradas que viajan detrás de las sonrisas y todo, todo esto…¿qué?

Caminad ahora con paso firme, liberad por fin ese deseo enmascarado en una sonrisa a veces tímida pero siempre suplicante.

Abrid por fin esos cerrojos de pudor y prejuicio que están encerrando vuestros labios y dejad salir por ellos vuestras almas en libertad, libres como son las almas.

Acercaos un poco más, no temáis……es el miedo a la libertad….es el miedo al amor….es el miedo que empieza a disiparse, ahora, en este instante en que cerráis vuestros ojos y véis cómo vuestros labios se acercan inexorablemente para siempre.

¡Locos sois! Por eso os venero, y por amor, locos, yo os amo. ¡os amo!!

 

martes, 8 de abril de 2025

"Los progresistas" - (Fragmento de "Piel en la hoguera" de Fernando Arias Alvarez)

 


LOS PROGRESISTAS

 No eran muchos. En verdad que no eran muchos los intelectuales progresistas. Ellos hacían muchas cosas por ser  intelectuales progresistas, pero hacían muchas más por parecer y ser advertidos como intelectuales progresistas.

Mucha gente, la mayoría de la gente los ignoraba y daba poca importancia a la existencia de intelectuales progresistas, pero ellos, aludiéndose, se obstinaban con filiarse con metalenguajes y palabras poco usuales y en hacer bochinche con sus inconfundibles, irrefutables y vehementes puntos de vista.

Pero era en realidad su apariencia externa la etiqueta que avalaba el privilegio de pertenecer a un reducido grupo de seres tocados por los dioses; un grupo, una élite que provocaba las más tenaces ilusiones y frustraciones de los niños y las niñas bien; las envidias de los pocos sesudos estudiantes de las universidades privadas y las antipatías de los académicos burgueses atenazados por la obsolescencia..

Los intelectuales progresistas por fuera, siempre vestiditos con sus saquitos de lana virgen testimoniando su militancia antropologista; los irremplazables jeans super usados, símbolo de progreso y decadencia de los imperios (en este caso el Imperio), boticas de obrero, símbolo de otro imperio más lejano en la geografía pero muy cercano en las entretelas; luciendo sus frondosas cabelleras y luengas barbas “Sierramaestra” y acoplando a sus inquietos ojitos – ya cansaditos de tanto leer- unos minúsculos anteojitos similares a los del mártir soviético sacrificado en tierra azteca.

Cualquier sitio era propicio para las reuniones de los intelectuales progresistas aunque preferían lugares muy concurridos para poder alzar su poderoso verbo de manera expansiva....pasaban horas y horas en las vitrinas de las Alianzas o los Colombos...disertando sobre “el análisis específico de la propedéutica machadiana” o los “exordios a la obra de Fulanito de tal”, que casi siempre habían acabado de leer después de una infatigable búsqueda por los ficheros desordenados de una biblioteca pública (Todos los intelectuales van a la Biblioteca pública. La Biblioteca pública garantiza la exhibición de los atributos de los intelectuales progresistas.

Muchas veces, con la angustia de no comprender o de disentir con lo absoluto.....de no haber finiquitado la exposición de su propuesta argumentativa; ellos, con el corazón en la mano y una libretita de apuntes en la otra se iban a visitar una galería de arte o bien, iban a ver “una obrita de teatro”, o en le mejor de los casos, iban a visitar librerías....Claro, a veces después de una letrada maratón que podía durar días, se encerraban en sus apartamentos a escuchar música en frecuencia modulada o a poner en su desvencijado tocadiscos (sustraído de las pertenencias de una tía ricachona) los tres disquitos de “música culta” que habían sobrevivido al embate de los trasteos frecuentes. Eso, para no desacostumbrar el oído y darle un toque sublime a un ambiente ávido de chucu chucu y de rancheras.

Así les cogía el sueño y los sorprendía el alba.

¡Pobrecitos!

No todo para ellos era color de rosa. Ellos sufrían ¿Vaya que sufrían! ¡Y de qué manera!

Era patético verlos retorcerse cuando no podían recordar “la cita textual de tal o cual”; sufrían cuando alguno de la manada demostraba hacer avances en “el poder de la palabra”; sufrían cuando una de sus posturas filosóficas era recibida con el más cruel escepticismo; sufrían por ser ignorados por los otros intelectuales, los oficiales, a los que por lo bajo denominaban decrépitos y acabados; pero el escenario más conmovedor de su sufrimiento...eran las librerías...

Llegaban con su indomable sabiduría a recrear sus ojitos con los títulos y las novedades bibliográficas exhibidas en los estantes. Al encontrar un libro de particular interés, lo sacaban, preguntaban el precio, fingían indiferencia mientras calculaban cuánto traían en los bolsillos; exclamaban cualquier cosa – muy usual era la expresión ¡qué barraquera!- releían el índice y al final lo volvían a poner en el estante y con una miradita entre triste y tierna, acompañada de una voz apagada dejaban caer el infaltable: - ¡Cómo está de cara la cultura en este país, mierda!

¡Cierto! Pero más cierto aun que en el capitalismo......¿Què?

Inútil discutir....Pese a todo un intelectual progresista se empecinaba en perpetuar su calvario.

Un intelectual progresista se distingue porque mira los libros desde todos los ángulos posibles....y seguro estoy que no escatimaban una oportunidad concedida por el dependiente para hacerse a un libro aunque no fuera el de sus sueños.

El robo de los libros para los intelectuales progresistas era considerado como una alternativa heroica. Sin ir más lejos...semeja al “Rescate de las Sabinas”

Sus vidas transcurrieron así: entre libros, anaqueles, pinturas, postales de poderoso valor sentimental; dedicatorias llenas de esperanza y secretas frustraciones. En muchas ocasiones, los intelectuales progresistas queriendo poner en jaque al pensamiento oficial, suscitaron la furia y la desconfianza de los vendedores de libros; la desesperación de porteros y funcionarios de las Bibliotecas; el reproche de algún usuario que los sorprendía arrancando láminas de los libros....y sobre todo...el hastío de todos a los que la vida puso como sus interlocutores.

Ahora que ha pasado el tiempo, están todos viejitos; algunos pertenecen por fin al pensamiento oficial; soñando y evocando luego....siempre metiditos en sus saquitos de lana que aún es virgen; sus anteojitos asegurados con alambre; luciendo barbas níveas o entrecanas, pero eso si, luengas....soñando y evocando luego “ese” intento fallido de cambiar el orden de las cosas.

Mi sobrino preferido, pretencioso jayancito de dieciocho años, me decía hace unos pocos días: “Fercho, verdaderamente estoy impresionado por lo que me has referido de esos señores. Me he puesto a analizar con minuciosidad, desde las perspectivas metodológicas de Lonergan, los pormenores del asunto aludido y he llegado a la feliz conclusión de que el fracaso experimentado por esos patéticos caballeros se puede resumir en una sola sentencia, categórica por demás:...sentencia que a la sazón es hoy un axioma...¿Cómo iban a cambiar el mundo si no fueron capaces de cambiar ellos mismos? Como puede verse querido señor, la posibilidad de la mutación se debe a una serie de eventos propicios y se me antoja truncada por la inconsistencia de los argumentos que....”

Creo que mi sobrino tiene razón

Claro está, me preocupa mucho el que ahora se pone con mucha frecuencia el saquito de lana virgen que me ponía todos los días de mis años mozos para salir a los cines, las bibliotecas, las exposiciones y las conferencias

Además me ha insistido en que le regale mis anteojos de aro redondo.

A mi sobrino aún no le sale la barba.

Mayo del 86

 

lunes, 7 de abril de 2025

"Inventor" - (Fragmento de "Piel en la hoguera" de Fernando Arias Alvarez)

 


INVENTOR

 No les puede gustar que un hombre viejo como yo, tenga una salud que le permita esperanza; que un anciano como yo  no  tenga una ocupación estable y que no haya llevado un estilo de vida similar al de la mayoría.

Aseguran que no se me conoce ni se me conoció  profesión  alguna y que soy resentido social, apátrida,  que espera ser mantenido por dádivas del estado provenientes del pago de impuestos de la gente de bien que trabaja toda la vida.

Pero están equivocados. Tengo profesión: yo soy  inventor.

Me dedico a inventar sueños cada noche y los pongo a navegar cada mañana por un río de agua helada, crema de afeitar y dolores de vigilia.

Cada mañana tengo la tarea de  poner cada cosa en su lugar porque, con el paso de los años y sacando partido al ocio creativo, he aprendido que  también hay un lugar para cada mañana.

También aprendí que en las ciudades grandes y medianas y hasta en los pueblos pequeños, las oficinas, las fábricas, las instituciones educativas, las iglesias, son el sepulcro de las mañanas lo que por extensión las convierte en  cajas mortuorias de los sueños.

Es por eso que las calles se convierten en  senderos tristes por los que desfilan miles de rostros sin definir en cuerpos de autómata porque han enterrado sus sueños cada mañana.

 El mío es uno de ellos y se  reconoce porque lleva bajo su brazo  una carpeta de la oficina de patentes. 

¡Soy inventor!

 

sábado, 5 de abril de 2025

"Mi boca" - (Fragmento de "Piel en la hoguera" de Fernando Arias Alvarez)

 


MI BOCA

En cuestiones de boca no se si deba presumir.

La mía es ancha, grande y malformada como son muchas bocas. Pero hay en mi boca una gran capacidad para absorberlo todo.

Claro que a veces es tan común...porque de esa boca se han escuchado tonterías y barbaridades como a casi todas las bocas, y a veces, una gruesa espuma adorna la comisura de los labios, como se ve en la “boca” de las bestias rabiosas.

Pero no es de eso de lo que voy a hablar, tampoco es mi pretensión aterrorizar al posible lector de estas líneas. No.

Voy a hablar de la relación entre mi boca y el beso. Es algo que me inquieta.

Sucede que en el momento del beso, mi boca se agranda hasta conseguir el diámetro de un  cráter volcánico, la lengua crece hasta parecer una larga procesión de serpientes y de acuerdo con el grado de excitación, aumenta o disminuye su poder de contención.

Esto no sería peligroso, ni daría lugar a esta inusual confesión de no ser porque poseo una propensión enfermiza a besar, Y es que a través del beso puedo expresar todo lo que mi razón y mi corazón son incapaces de hacer utilizando otro lenguaje.

Empiezo muy despacio, con los labios apretados, haciendo piquito de pajarito...pero cuando el calor se apodera de mí, la boca crece inconmesurablemente y el beso solo termina cuando a través de ella han pasado los talones de mi amante. Esto, antes que apaciguarme o dejarme satisfecho, crea en mí un enorme vacío y es lanzándome a la conquista de otra víctima como logro mitigar un poco la ansiedad. Como ven, me encuentro en un gran problema, agravado aún más por el hecho de que se me puede imputar la desaparición de todas las mujeres que nunca regresan a sus hogares (de los hombres no me preocupo ya que no acostumbro a besar hombres, no por dejar intacta mi reputación viril, sino porque los hombres deben saber maluco)

¡Dejar de besar? Es muy fácil decirlo. No es la solución. Es posible que la abstinencia del beso produzca una reacción similar o peor en otra parte del cuerpo.

Por lo pronto he decidido continuar con mi afición hasta que no me quede otra alternativa que la de besarme a mí mismo.