viernes, 21 de septiembre de 2018

Poema de Ernesto Cardenal








Al perderte yo a ti tú y yo hemos perdido:
yo porque tú eras lo que yo más amaba
y tú porque yo era el que te amaba más.
Pero de nosotros dos tú pierdes más que yo:
porque yo podré amar a otras como te amaba a ti
pero a ti no te amarán como te amaba yo.

jueves, 20 de septiembre de 2018

Te quiero a las diez de la mañana - Jaime Sabines



Te quiero a las diez de la mañana

Jaime Sabines


Te quiero a las diez de la mañana, y a las once, y a las doce del día. Te quiero con toda mi alma y con todo mi cuerpo, a veces, en las tardes de lluvia. Pero a las dos de la tarde, o a las tres, cuando me pongo a pensar en nosotros dos, y tú piensas en la comida o en el trabajo diario, o en las diversiones que no tienes, me pongo a odiarte sordamente, con la mitad del odio que guardo para mí.
Luego vuelvo a quererte, cuando nos acostamos y siento que estás hecha para mí, que de algún modo me lo dicen tu rodilla y tu vientre, que mis manos me convencen de ello, y que no hay otro lugar en donde yo me venga, a donde yo vaya, mejor que tu cuerpo. Tú vienes toda entera a mi encuentro, y los dos desaparecemos un instante, nos metemos en la boca de Dios, hasta que yo te digo que tengo hambre o sueño.
Todos los días te quiero y te odio irremediablemente. Y hay días también, hay horas, en que no te conozco, en que me eres ajena como la mujer de otro. Me preocupan los hombres, me preocupo yo, me distraen mis penas. Es probable que no piense en ti durante mucho tiempo. Ya ves. ¿Quién podría quererte menos que yo, amor mío?
FIN


miércoles, 19 de septiembre de 2018

Otro día - Fermín Hood






OTRO DIA

Pasan los días
vestidos de paño y corbata nueva
con rumbo a la oficina.
Pasa un cortejo fúnebre
llevando en andas
a la víctima
de un fuego amigo.
Pasa una multitud de sombras
  no conocidas
vistiendo de negro
la calle de mi casa.
Pasan los “Hombres de Acero”
vociferando consignas de paz
y orgullo de nación;
Pasa Piero cantando que pasa
y reclamando derechos de autor;
pasan los perros callejeros
y toda la fauna
de la selva urbana…

Yo…..
desde mi ventana
sostengo entre los dedos
una colilla de tristeza…..


martes, 18 de septiembre de 2018

No he perdido nada - Salvatore Quasimodo







No he perdido nada

Todavía estoy aquí, el sol gira
a mis espaldas como un halcón y la tierra
repite mi voz en la tuya.
Y recomienza el tiempo visible
en el ojo que redescubre la luz.
No he perdido nada.

Perder es ir al otro lado
de un diagrama del cielo
por movimientos de sueños, un río
lleno de hojas.


Poema de Quasimodo







"Cada uno está solo sobre el corazón de la tierra
traspasado por un rayo de sol:
y enseguida anochece".
Salvatore Quasimodo

Lamento por el sur
La luna roja, el viento, tu color
de mujer del Norte, la llanura de nieve...
Mi corazón está ya en estas praderas,
en estas aguas anubladas por la niebla.
He olvidado el mar, la grave
caracola que soplan los pastores sicilianos,
las cantilenas de los carros a lo largo de los caminos
donde el algarrobo tiembla en el humo de los rastrojos,
he olvidado el paso de las garzas y las grullas
en el aire de las verdes altiplanicies
por las tierras y los ríos de Lombardía.
Pero el hombre grita en cualquier parte la suerte de una patria.
Ya nadie me llevará al sur.

Oh, el Sur está cansado de arrastrar muertos
a la orilla de las ciénagas de malaria,
está cansado de soledad, cansado de cadenas,
está cansado en su boca
de las blasfemias de todas las razas
que han gritado muerte con el eco de sus pozos,
que han bebido la sangre de su corazón.
Por eso sus hijos vuelven a los montes,
sujetan los caballos bajo mantas de estrellas,
comen flores de acacia a lo largo de las pistas
nuevamente rojas, aun rojas, aun rojas.
Ya nadie me llevará al Sur .
Y esta tarde cargada de invierno
es aún nuestra, y aquí te repito
mi absurdo contrapunto
de dulzuras y furores,
un lamento de amor sin amor.

Versión de: Carlo Fabretti
                                                                                          

Ojalá siempre....


lunes, 2 de abril de 2018

Menage a trois - Cuentos anómalos del litoral




MÉNAGE Á TROIS

Marcelo era feo y acaudalado; además era viejo….y acaudalado.
Tan acaudalado, que la fortuna que poseía, lograba hacer olvidar a todos que Marcelo era viejo y feo. Era acaudalado.
Leonard era joven, hermoso, pero tenía dos defectos: era pobre y le faltaba un diente.
Anella era pobre, más pobre que Leonard y tan ambiciosa como Marcelo.
Anella era hermosa; hermosa eso sí, y por ser hermosa, Marcelo y Leonard la pretendían.
El dilema de Anella, a pesar de todo, era grande: ¿Fortuna o belleza?
La ambición gritaba: ¡Fortuna!
Pero el cuerpo le pedía: ¡Belleza!
-         “Quiero tener las dos” , gritó Anella
-         “O ninguna”…., le dijo Mariana, su mejor amiga
Marcelo murió con su feura intacta.
Leonard se mandó poner el diente y se fue a trabajar a la televisión mexicana donde hace un galán espectacular.
Anella y Maríana son felices. Presiden un famoso grupo de diversidad sexual financiado por una pequeña parte de la fortuna de Marcelo.
Marcelo era viejo y feo…y acaudalado…y eso es asqueroso. ¿No les parece?
                            


                                                                                  Fermín Hood  - Santa Marta, febrero 2008